Técnicas de Recolección de Datos
Encuesta - participación.
Según Lebret
(1983), la llamada « encuesta - participación», como técnica orientada al
conocimiento de la realidad, implica efectuar una investigación con la
participación activa y consciente de la población. Esta participación significa
un esfuerzo de reflexión y fundamentalmente de acción; requiere de una información
previa que permita conocer de modo general las actitudes, las aspiraciones y
las creencias de los informantes y las características de las comunidades
frente a sus posibilidades de desarrollo.
La entrevista
Se afirma que
la entrevista es el medio por el cual se puede conseguir, de una o más personas,
a través del diálogo dirigido o no dirigido. Los datos requeridos para la mejor
compresión de un problema determinado. Por tal motivo es indispensable para
todo buen investigador tener dominio de ella y saber aprovecharse de la misma.
La entrevista presenta,
frente a otros instrumentos auxiliares del investigador, la ventaja de que si
es utilizada por un investigador experimentado se convierte en una herramienta
mucho más eficaz que las otras ya que a muchas personas les resulta más fácil
hablar que escribir, y como afirma J.W. Best (1987), «cuando el experimentador
ha obtenido el acercamiento o establece una relación segura y amistosa con el
sujeto, se pueden obtener ciertos tipos de información confidencial que un
individuo se resistiría a expresar por escrito». Y continúa: « la entrevista
resulta también particularmente adecuada con los niños, los analfabetas, los
sujetos con dificultades de lenguaje y los de inteligencia limitada.»
La técnica más utilizada para la recogida de los datos es la observación participante. Consiste en que el observador es un miembro más del grupo objeto de estudio, desarrolla una relación informal con los sujetos observados en ambientes naturales, lo cual permite menos sesgo entre el comportamiento normal y los datos recogidos. Es adecuado para el estudio del comportamiento no verbal. La tarea principal del investigador consiste en explicar los medios según los cuales se establece y se mantiene un orden social y su significado en un ambiente de convivencia y comunicación.
Es un relato
que el informante hace sobre su propia vida, permite aflorar los recuerdos
sobre diferentes aspectos de su pasado y presente, sus vivencias, éxitos y
fracasos; confiesa sus proyectos futuros y sus expectativas de una vida mejor.
En algunas
ocasiones, el informante se apoya en documentos personales y familiares como
álbumes de fotos, cartas, diarios, objetos, artefactos, viviendas, etc. El
manejo del lenguaje es muy significativo y las actitudes muy reveladoras.
El investigador
puede, a través de preguntas, profundizar y ampliar la información recibida.
Los datos se pueden registrar en una grabadora, en un video, en una hoja de
registros o en fichas. Las historias de vida, generalmente, son relatos interesantes
debido a la vivencia de hechos pasados que van refrescando la memoria del
informante y produciendo emociones de diferente clase. Sus episodios se ven
salpicados de emotividad lo cual permite un acercamiento entre el entrevistador
y el informante. Además, son divertidas pues el revivir los recuerdos el
informante y la curiosidad del investigador se compaginan para dar unidad al
relato.
La triangulación.
La técnica más apropiada para adelantar el
análisis de los datos es la Triangulación. Según Bisquerra (1989): esta técnica
recoge y analiza datos desde diferentes ángulos para establecer comparaciones
entre sí. Es un control cruzado entre diferentes fuentes, por ejemplo, entre
personas, documentos, instrumentos, etc. En educación se puede hacer
triangulación observando los datos suministrado por el profesor, los alumnos y
los padres de familia, se comparan y contrastan los puntos de vista desde los
tres ángulos para establecer acuerdos y diferencias.
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